sábado, 5 de diciembre de 2009

El alcohol y sus consecuencias, todo depende de uno y los límites que nos pongamos

Salir con los amigos a divertirse un sábado o viernes por la noche, no tiene absolutamente nada de malo, bailar, bromear, compartir un momento agradable con ellos y tener una historia que contar a nuestros hijo, nietos, a otros amigo e incluso a nuestros padres. Pero que sucede cuando no sabemos detenernos a la hora de tomar un trago, tomar otro, otro ,otr y otros más, sabemos que la gente con la que salimos es de confianza y que nos cuidarán, pero ¿podrán ellos cuidarnos de nosotros mismos?.

Yo tenía 17 años y quería salir al mundo de las discotecas, bares, concocer que es salir una noche de viernes, tomar y divertirse al máximo sin que nadie me controle, no sabía lo que me esperaba y todo lo que era capaz de hacer yo!!!. Comencé escapándome de mi casa por mi ventana, solía tomar con la gente que me encontraba por mi casa, pero aún no sabía tomar y me emborrachaba rápido, eran solo dos vasos y nada más. Poco a poco empecé a agarrar cancha (como se diría en nuestra jerga) ya no tomaba dos vasos, ahora eran 5 los vasos, ya no eran vasos con poco alcohol y bastante gaseosa, ahora eran poca gaseosa y bastante ron.

Habí un chico que me gustaba, alguién que me movía el piso por completo, solía salir a tomar para verlo y conversar con él, poco a poco nos acercamos más y comenzamos a salir, si es que así se podue decir, comenzamos a jilear hasta que un día, ambos tomados nos metimos a mi cuarto, esa fue mi primera vez, fue graciosa y chevere, pero no se acercaba en lo más mínimo a como yo quería que fuese.

Así pasaron los días, los meses y mi vida se volvía peor cada día, tomaba en exceso, me besaba con bastantes chicos, en una noche con dos, no sabía que sucedía conmigo, no podía controlarme y me estaba convirtiendo en alguién totalmente distinta a la chica que solía ser, una chica que estaba en su casa y que solo salía a pasear a su perro al parque.

Después de 6 meses conocí a un chico, me enamoré de él, era encantador e hizo todo para conquistarme, me enviaba rosas, era detallista, era casi perfecto, llegamos a cumplir 11 meses de enmorados y él me terminó para estar con otra chica, en ese momento me derrumbé por completo y volví a tomar como antes de conocerlo, le demostré que era totalmente distinta de la chica que conoció, me porté como una cualquiera, hsta que un día él decidió regresar, ¿por qué motivo?, según él, no se había olvidado de mí y quería que regresáramos, yo me emocioné y no dudé en decirle que sí. Era todo lo que quería, pero fue muy mala la idea porque fue peor regresar con él, me enteré que a él le gustaba mi mejor amiga y yo no volví a confiar en él... Pasaron 3 meses y yo terminé borracha, besándome con su mejor amigo, se enteró de todo y ´termino conmigo al poco tiempo.

Todo eso me volvió a derrumbar y vovía a lo mismo, al poco tiempo me enteré que él también había llegado a besarse con mi mejor amiga, la cosa se volvió insoportable, lo mandé lejos, discutimos, a ella no le hablé y le dije de todo y no los volví a ver... Mi vida siguió siendo como era a los 17, de chico en chico, de fiesta en fiesta, de borrachera en borrachera, no tenía nada claro y sólo quería olvidrame de él, borrarlo completamente y curar todo el daño que nos causamos, pero era peor la cura que la enfermedad.

Todo pasó rápido a los pocos meses lo volví a ver, me volvió a decir que me quería y que lo perdonara, yo no sabía que hacer, solo sabía que no podía estar sin él un segundo, el problema fue cuando me empecé a dar cuenta que solo era un juego para él, que en verdad era su agarre de la noche, que no le importaba. Era gracioso verme caer noche tras noche y no poder detenerme, borracha le reclamaba y le hacía escándalos, todo etso pasó y decidí ponerme un límite con él y el alcohol.

No pude con el alcohol, seguía siendo mi problema, un día me encontré con un amigo que no veía hace un montón de tiempo y le dije que fuera a recogerme donde estudiaba y así fue. Cuando lo vi llegar me dijo que se demoró por culpa del amigo que iba acompañándolo, es ahí donde conocí al que ahora es mi enamorado, Angel y en eso se convirtió, en un angel para mí..

Lahistoria es un poco más larga, y en lo único que puedo resumir esto es que le hice mucho daño, a él me mostré como era con el alcohol, la chica fácil, la borracha, la escándalosa y todo lo que era con el alcohol en mis venas. La gente que me concoce sabe como soy realmente, Angel conoce como puedo llegar a ser borracha y d elo que soy capáz de hacer y también como soy sin una gota de alcohol.

Me enseñó a controlarme, a tomar con moderación, me contó y me hizo entender lo riesgos que corría estando así delante de todos. Ahora se lo agradezco un montón y ahora entiendo como realmente te hace daño el alcohol, no solo son los accidentes físicos, están los emocionales y la reputación que te ganas, nos solo hieres a los demás, también a tí y lo peor de todo es la culpabilidad que tienes al día siguiente, los otros días porque hiciste cosas que no puedes cambiar, arrepentirte por todo, pero realmente entendía que no gano nada arrepintiéndome, sino cambiando mi vida y sinedo mejor.
Ahora tengo 21 años y sigo tomando, pero aprendí a tomar con moderación y sin excesos, por lo menos sé que tengo alguién que me protege, uno conmigo a mi lado y el otro está arriba, que no permitió que nada me pasara...

No hay comentarios:

Publicar un comentario